07/09/2017 | Locales y regionales

Desarrollan estrategias para comunicar a la población sobre el HLB

Tucumán debe proteger la calificación fitosanitaria que tiene: libre del insecto vector y de la enfermedad.

La aparición de plantas de mirto (Murraya paniculata) en diferentes monitoreos que viene realizando el Senasa de manera conjunta con las provincias, Afinoa (Asociación Fitosanitaria del Noroeste Argentino) y la Eeaoc (Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres) de Tucumán, muestra que el ciudadano común no conoce la peligrosidad que representa esta planta para la actividad citrícola nacional. Es por ello muy importante realizar todo lo que se estime necesario para comunicar, de manera eficiente, de qué se trata el HLB y cómo debe actuar la gente común para evitar que esta peligrosa enfermedad bacteriana afecte a la citricultura.

La Coordinación del Programa Nacional de Prevención del HLB (Pnphlb) a nivel nacional, actualizó el estado de situación del HLB en el país. En la misma, se informó que desde la primera detección en Argentina, realizada en el año 2013, hasta el presente, se llevan contabilizadas más de 200 plantas -ubicadas en arbolado urbano o traspatio o bien en quintas comerciales- en las que se ha detectado la presencia de la bacteria Candidatus Liberibacter asiaticus, tanto en plantas de mirto como de cítricos. Los positivos se dieron en Misiones, Chaco, Formosa y Santiago del Estero, por la cual desde el Programa “Pnphlb” se procedió a aplicar el plan de contingencia correspondiente.

El Senasa, en el año 2009, dictó la Resolución 447/2009 en la que se prohibe la producción, plantación, comercialización y transporte de mirto en todo el territorio nacional, por lo que resulta necesario instar la erradicación y sustitución de la Murraya paniculata en regiones citrícolas a fin de prevenir la dispersión de dicha enfermedad.

Ante esta situación, la Eeaoc, a través del Programa Citrus recuerda que el Huanglongbing (HLB) es una enfermedad devastadora, considerada como la más importante que afecta a la citricultura a nivel mundial y para la cual aún no se conoce cura alguna. Por ello, la prevención es la mejor herramienta que se dispone en la actualidad para enfrentarla.

Tucumán ostenta hoy la mejor calificación fitosanitaria para este problema, ya que se encuentra libre tanto del insecto vector (Diaphorina citri) como de la enfermedad. Lograr mantener dicho estatus es el gran desafío que debemos asumir todos los tucumanos (tanto productores como público en general), plantearon los funcionarios y técnicos consultados.

Ante ello, la Eeaoc recuerda, al público en general, abstenerse de traer material cítrico (plantas, yemas, frutas sin proceso, etc.) o plantas de mirto o Murraya de otras regiones del país o del exterior. Las plantas pueden estar enfermas, sin presentar síntomas visibles o ser portadoras del insecto.

No plantar en el interior de las casas o en el arbolado urbano Murraya paniculata, llamado también “azaharero” o “jazmín asiático”, por ser el huésped preferido del vector, y si tienen una planta, denunciarlo al Senasa para que puedan proceder a su eliminación y posterior renovación con otra planta ornamental.

En diferentes reuniones que se vienen realizando en Tucumán, como en otras provincias, sobre toda la problemática de HLB se viene trabajando en diversos aspectos como ser la mejora y remodelación de diferentes puestos fijos como 7 de Abril y La Florida, donde ya comenzaron diferentes obras, a lo que se suma la presencia de barreras móviles, sobre todo las que trabajan dentro del convenio ATC-Gobierno de Tucumán que ayudan a las que el Senasa también puso operativas en las calles.

Se viene trabajando en diversos planes de acción sobre todo lo relacionado a mejorar el resto de las barreras fijas, en ampliar los monitoreos intensivos en las provincias citrícolas y/o vecinas, y en mejorar los planes de comunicación y divulgación de la enfermedad en las diferentes provincias con la colaboración de los estados provinciales, instituciones de investigación y sector privado.

En cuanto a los productores, además de lo antes mencionado, se les recuerda: A)La “obligatoriedad de utilizar plantas provenientes de viveros certificados por el Senasa e Inase con su correspondiente documentación”; B) Monitorear las quintas en busca de D. citri. Para ello, la sección Zoología Agrícola de la Eeaoc brinda capacitaciones gratuitas en el reconocimiento del insecto y coordina una red de trampeo que, en la actualidad, abarca más de 3.200 trampas, distribuidas en todas las localidades citrícolas de Tucumán y zonas de influencia (Metán-Salta).

Es muy importante que, ante la aparición de síntomas sospechosos de la enfermedad en plantas cítricas, el productor se ponga en contacto con técnicos de instituciones de investigación agrícola para ser asesorado. A tal fin, la sección Fitopatología de la Eeaoc brinda la posibilidad de realizar diagnósticos de laboratorio sin cargo. También se realizan análisis de muestras sospechosas, capacitación sobre reconocimiento de los síntomas de la enfermedad y el insecto vector y el asesoramiento sobre sistemas de monitoreo de D. citri, a través del uso de “trampas amarillas”.

Fuente: lagaceta.com