Considerando que su control se basa principalmente en el uso de fungicidas de síntesis, técnicos del Grupo Frutihorticultura del INTA Famaillá evaluaron la aplicación de los mismos en agua a temperatura ambiente y agua caliente en frutos de limón.
Para la evaluación se utilizaron los siguientes tratamientos: Testigo (agua), Azoxistrobin 2‰, Imazalil 2‰, Fludioxonil 2‰, Pirimetanil 2‰, Imazalil fosfato 2‰, "Filabuster" 2‰. Éstos fueron aplicados en agua a temperatura ambiente (22ºC), por un lado, y en agua caliente (40º C) con la mitad de la dosis (1‰) por otro. Los tratamientos se aplicaron por inmersión durante 30 segundos a las 24 horas posteriores a la inoculación. Luego se incubaron a 6 ºC durante 35 días. Los parámetros analizados fueron incidencia y severidad de la enfermedad.
Los resultados demostraron diferencias significativas entre los tratamientos. Empleando agua a temperatura ambiente, todos los fungicidas lograron el control de la enfermedad, sin diferencias estadísticas entre ellos, a excepción del Fludioxonil 2 ‰ que no fue efectivo.
La acción curativa de los tratamientos aplicados en agua caliente con la mitad de la dosis se mantuvo y fue similar a la del agua a temperatura ambiente, excepto en el tratamiento Azoxistrobin 1‰ que perdió efectividad, siendo estadísticamente similar al Fludioxonil 1‰. Cuando la dosis se redujo a la mitad y la temperatura del agua fue de 40ºC, el Fludioxonil presentó un comportamiento similar al aplicado a temperatura ambiente.
"La utilización de Imazalil, Pirimetanil, Imazalil fosfato y "Filabuster" en agua caliente permitió mantener su efectividad frente al patógeno con sólo la mitad de la dosis. De este modo, la aplicación de los fungicidas con agua caliente implicaría una disminución de residuos sobre los frutos, permitiendo manejar los fungicidas dentro de los límites máximos de residuos (LMR) y reduciendo los costos", explicó la Ing. Soledad Carbajo.