El aeropuerto de San Miguel de Tucumán busca convertirse en un nodo logístico de cargas aéreas para la región del Norte argentino y exportar, por ejemplo, frutas frescas. Se realizará una inversión millonaria para la implementación de una cámara que permita mantener la cadena de frío y que contará con una capacidad de 150 toneladas. Además, se instalará una plataforma fiscal en el aeropuerto.
De este modo, los productores podrán ahorrar el costo de flete hacia Buenos Aires, como también se beneficiarán con la disminución del tiempo en que la fruta llega a destino.
El titular del área de Comercio Exterior del Instituto de Desarollo Productivo de Tucumán, Fernando Martorell, explicó que el flete desde Ezeiza sale 2,5 dólares por kilo, mientras hacer la operatoria desde Tucumán se reduce 1,7 dólares. "Además, hay que tener en cuenta que el 15 de octubre Aeroparque cerrará por 50 días, con lo cual el Aeropuerto de Ezeiza se gestionará mucho más que ahora" señaló Martorell.
La terminal consta de una superficie de 3.850 metros cuadrados de construcción, con una zona de cargas que tendrá dos muelles para camiones.